El error de dinero mĂĄs grande que veo es gente buscando âcarreras bien pagadasâ en las que no tienen pasiĂłn.
La clave no es eso. La clave es volverse top 1% en algo.
Como sociedad esperamos que los jĂłvenes de 16-18 aĂąos ya lo tengan todo claro. Obvio que no.
Lo Ăşnico que han aprendido a esa edad es a copiar a sus padres, maestros y amigos.
No han aprendido a aprender.
No han aprendido a pensar.
Ni a crear sus propias metas.
DespuÊs los mandamos a la universidad para que se hundan en libros⌠y nunca aprendan nada, porque la educación real viene de hacer, no de estudiar.
AsĂ terminan siguiendo el camino de ser doctor, abogado o la siguiente âcarrera mejor pagadaâ que vieron en Google antes de aplicar a un par de universidades.
Luego entran al mundo laboral.
Compiten con las masas.
Y un dĂa despiertan a los 40, con crisis de media vida, intentando recuperar el tiempo perdido.
En cambio, algo que he visto en la gente realmente exitosa es que tuvieron una crisis temprano.
Se dieron cuenta de que el sistema educativo existe para moldear mentes obedientes. Igual que los partidos polĂticos y los corporativos con sus âmisionesâ.
Se asquearon de la idea de acabar como todos.
Y ahĂ decidieron tomar control:
Salirse de la estructura
Crear sus propias reglas
Encontrar un camino Ăşnico
Descubrir que la educaciĂłn real es explorar, no memorizar
Se hicieron top 1% en la intersecciĂłn de sus intereses.
Aprendieron las habilidades para depender de sĂ mismos.
Ganaron 2x, 5x, hasta 10x mĂĄs que las âcarreras topâ que promociona la sociedad.
Y ahora, con la IA, crear tu propio camino cada dĂa es menos opcional.
Si quiere descubrir en quĂŠ es bueno, quĂŠ habilidades le dan independencia y cĂłmo convertir eso en ingresos fuera de lo comĂşn, este mensaje es para usted.
CĂłmo descubrir en quĂŠ eres bueno
El error mĂĄs grande no es equivocarse, es no intentarlo.
La mayorĂa piensa en su futuro 30 segundos, hasta que llega el prĂłximo golpe de dopamina.
Llegan a la conclusiĂłn de que âno saben quĂŠ quieren hacer con su vidaâ y se ponen esa etiqueta para siempre.
Eso se vuelve su respuesta automĂĄtica, y dejan de pensar en lo Ăşnico que deberĂan pensar todos los dĂas.
Todo lo que vale la pena nace de dirigir tu propia vida.
El proceso es simple:
Escoges una meta que crees que puede mejorar tu vida o que te parece interesante.
Le dedicas energĂa. Vives, piensas y actĂşas en funciĂłn de esa meta.
Con esa experiencia, ajustas. Refinas. Te das cuenta de lo que de verdad te mueve.
Y repites.
No llegas a un destino final. Necesitas 5-10 ciclos, en 3-5 aĂąos, solo para empezar a sentir que vas en la direcciĂłn correcta. Pero incluso ahĂ, nunca dejas de experimentar.
AsĂ funciona cualquier sistema inteligente: prueba, acciĂłn, error, correcciĂłn, ajuste.
Sin eso, no hay inteligencia.
Cuando tienes hambre, comes.
Cuando te pierdes en Waze, recalcula la ruta.
Cuando tu celular se queda sin baterĂa, lo cargas.
Y descubrir en quĂŠ eres bueno no es distinto. Es un proceso de correcciĂłn de errores: probar, comparar, ajustar, repetir.
Sin dejar que la frustraciĂłn te devuelva al camino predeterminado.
âLa verdadera prueba de inteligencia es conseguir lo que quieres de la vida.â
El problema es que desde niĂąos nos condicionan a perseguir metas muy pequenas: escuela, trabajo, retiro. Una vida sin espacio para fallar.
Como correr una maratón⌠cuando ni siquiera quieres correr.
Yo mismo no descubrĂ lo mĂo de un golpe. Nunca pensĂŠ que me iba a apasionar tanto la IA, el marketing y la tecnologĂa. Y seguro cambiarĂĄ otra vez con el tiempo.
ProbĂŠ todos los modelos de negocio online que existen. FallĂŠ en muchos. Pero cada intento me dio experiencia.
Y en lugar de verlo como el final, lo usĂŠ como laboratorio. Ese tiempo me dio espacio para experimentar mĂĄs rĂĄpido.
AbrĂ redes sociales, empecĂŠ a crear contenido y hoy tengo millones de seguidores en diferentes plataformas. HablĂŠ de Inteligencia Artificial, de negocios, mareketing, etc.
LancĂŠ productos, entrenamientos y proyectos hasta que encontrĂŠ mi verdadera habilidad.
ÂżQuiĂŠn hubiera imaginado que podĂa vivir bien de eso?
Eso no te lo da un tĂtulo.
Eso solo se logra con prueba y error.
Y ademĂĄs, necesitas construir un conjunto de habilidades en el camino.
Esas habilidades no las enseĂąan en ninguna universidad, porque va contra el objetivo del sistema: mantenerte adentro para sacarte provecho.
El conjunto de habilidades del top 1%
Los Ăşnicos que de verdad estĂĄn preocupados por la IA son los que hacen un trabajo que parece de mĂĄquina.
Una mĂĄquina recibe una tarea. Su Ăşnico propĂłsito es completarla. Igual que un esclavo. Y aunque a muchos les moleste, esa es la verdad: la definiciĂłn de mĂĄquina estĂĄ muy cerca de la de esclavo.
Ese es el problema. El sistema educativo actual se diseùó para crear trabajadores obedientes.
Antes a los esclavos se les enseĂąaba a sembrar trigo o a pastorear ovejas. Hoy te enseĂąan a ser âempleado Ăştilâ.
Si obedeces, premio. Si no, castigo. Nunca corriges tus propios errores, solo te moldean a punta de recompensas y sanciones.
La diferencia entre humano y mĂĄquina es simple: alguien libre actĂşa desde sus intereses, prueba cosas nuevas y se educa en el proceso. Aprende a pensar, a aprender, a vivir y a ganar.
Para estar en el top 1% en lo que solo tĂş puedes hacer, no basta con habilidades âde una carrera tradicional universitariaâ. Necesitas lo que Devon Eriksen llama las artes liberadoras:
LĂłgica: cĂłmo sacar verdad de hechos conocidos
EstadĂstica: cĂłmo entender quĂŠ significan los datos
RetĂłrica: cĂłmo persuadir y detectar persuasiĂłn
InvestigaciĂłn: cĂłmo encontrar info de un tema nuevo
PsicologĂa prĂĄctica: cĂłmo leer las verdaderas intenciones de la gente
InversiĂłn: cĂłmo cuidar y crecer tus activos
Agencia: cĂłmo decidir y actuar sin esperar permiso
Yo le sumo una mĂĄs: tolerancia al riesgo. Porque la riqueza siempre estĂĄ al otro lado de la incertidumbre.
Un 9-5 es âseguroâ. Negocios, inversiĂłn y lo que se sale de la masa⌠no lo son. Y ahĂ estĂĄ el oro.
ÂżCĂłmo aprendes estas habilidades?
Eliges un vehĂculo.
Para la mayorĂa, ese vehĂculo es el emprendimiento.
Y sĂ, ya sĂŠ lo que piensas: âNo todos quieren ser emprendedoresâ.
Lo que en realidad pasa es que no quieres pasar por la incomodidad de descubrir la oportunidad.
Piensas que duele. Y sĂ, duele. Pero lo mejor de la vida estĂĄ del otro lado de ese dolor.
El concepto moderno de âtrabajoâ (empleo asalariado) es reciente.
LlegĂł con la RevoluciĂłn Industrial. Antes la gente era granjera, artesana o aprendiz. Se dirigĂan solos.
Tu cerebro estĂĄ diseĂąado para cazar. Hoy âel negocioâ es la nueva cacerĂa. No cazas comida, cazas oportunidades.
Y con la IA quitĂĄndonos lo que odiamos hacer, la gente inteligente verĂĄ la chance de dedicarse a lo que de verdad estĂĄ hecha para hacer.
Ăltimo punto: ser emprendedor no significa crear la prĂłxima empresa billonaria.
Puede ser algo tan simple como un negocio de $2,000/mes que te permite escoger en quĂŠ trabajas. Eso es lo que hace que la vida valga la pena: dirigir tu propio trabajo.
CĂłmo vivir de lo que eres bueno
âIvan, hay mucha gente que es top 1% en lo que hace y aun asĂ gana muy poco.â
Correcto. Les falta una pieza clave: la bĂşsqueda de la excelencia.
Si esas personas (1) fueran conscientes de la oportunidad de ganar mĂĄs y (2) actuaran sin pedir permiso, aprenderĂan mĂĄs que solo âlo que se les da bienâ.
EmpezarĂan a aprender habilidades que generan dinero y apalancamiento. EscogerĂan el vehĂculo correcto para lo que ya saben hacer.
Hoy, con toda la locura de la tecnologĂa, hay varios caminos para alguien que quiere descubrir de quĂŠ estĂĄ hecho:
1. Ănete a una startup.
El ritmo es rĂĄpido, la agencia es alta. Aunque seas empleado (y no fundador), te obligan a pensar como emprendedor. Tienes que dar resultados sin que te digan cada paso, y muchas veces te recompensan por eso. AdemĂĄs, puedes negociar equity.
2. Construye lo tuyo.
Internet permite que el top 1% suba a la cima, incluso en temas rarĂsimos. Pero solo si entiendes cĂłmo internet cambiĂł todo.
Antes, los activos eran tradicionales: arte, vinos, relojes, bienes raĂces, acciones, commodities. Se necesitaba capital, contactos y estar en el lugar correcto.
Hoy existen los activos digitales. Y cualquiera con internet puede crearlos:
Media â contenido + audiencia
Data â clientes + retroalimentaciĂłn
Code â software + productos digitales
Mi opiniĂłn (y la de muchos): incluso si eres top 1%, la progresiĂłn mĂĄs lĂłgica es esta:
Prioriza media â crea contenido. Si escribes, usa un blog o newsletter. Si prefieres audio o video, abre un canal. Si tienes capital, delega.
Lanza un servicio â freelance, coaching o consultorĂa en tu tema. Cobras mĂĄs, trabajas con pocos clientes y no necesitas una audiencia gigante.
Productiza tu servicio â sistema con equipo o producto de informaciĂłn que enseĂąe tu proceso. Cuando crece tu audiencia, esto se vuelve mĂĄs escalable.
Persigue la incertidumbre â software, producto fĂsico, inversiones grandes. Para este punto ya puedes autofinanciarte.
Si estĂĄs leyendo esto, lo mĂĄs probable es que estĂŠs en los pasos 1 y 2. OlvĂdate de lo demĂĄs, de momento.
La gente sigue subestimando brutalmente la marca personal y la distribuciĂłn en redes sociales.
Construir una audiencia es la habilidad mĂĄs valiosa que puedes aprender. Porque a esa audiencia le puedes pegar cualquier modelo de negocio y va a crecer, si sabes lo que haces.
O puedes usar esa audiencia para entrar a una startup, trabajar como aprendiz con alguien top o asociarte con alguien que tenga lo que tĂş no, como cuando un creador se junta con un programador y viceversa.
Tu cuenta en redes es tu CV pĂşblico. Puedes dejar tu currĂculum en una pila de miles, o puedes publicar contenido que muestre tu carĂĄcter y tu expertise.
Armar una audiencia alrededor de tus intereses y convertirla en negocio es el vehĂculo mĂĄs prĂĄctico para adquirir las habilidades liberadoras.
SĂŠ que ya suena repetido, y que estĂĄs cansado de escuchar lo mismo, pero esa gente realmente estĂĄ en la punta de la ola. Si te vuelves cĂnico, pierdes.
Entonces, ÂżcĂłmo empiezas?
Empiezas. Punto.
Aprendes haciendo, no memorizando. Si tienes que memorizar, estĂĄs aprendiendo lo incorrecto.
Pon metas iniciales claras:
$1,000
1,000 seguidores
Si no mueves la aguja cada dĂa, haz esto:
Investiga un proceso probado. Google o YouTube. (No ChatGPT para esto, te da basura genĂŠrica. Busca a personas que ya lograron resultados).
Experimenta. Aplica tĂŠcnicas y tĂĄcticas en el momento. Construir una audiencia te permite aplicar todo al instante. Esa es la clave.
Detecta patrones. QuĂŠ funciona, quĂŠ se repite en distintas enseĂąanzas. Duplica en eso. Acabas de aprender sin estudiar eternamente.
Crea tu propio proceso. Ajusta esos principios a tu vida y contexto.
No necesitas âaprender redes socialesâ, ni email marketing, ni ventas, ni nada de eso de memoria. Necesitas ponerte una meta, investigar cĂłmo lograrla y duplicar lo que funciona.
Si no logras hacer tus primeros dĂłlares en 30 dĂas, estĂĄs haciendo lo incorrecto. En ese punto, tu problema no es el modelo de negocio⌠son tus emociones y tu enfoque. Resuelve eso.
Gracias por leer.
â Ivan

