Hola Futuristas! Bienvenidos al boletín de los lunes, donde discutimos a profundidad temas de inteligencia artificial que muchas veces nadie más quiere hablar.

También quiero agradecerles por todos los correos que me han estado enviando. Yo los respondo personalmente, uno por uno, así que espero me tengan un poco de paciencia.

Dicho eso, vamos con el tema de hoy.

Hace unos días vi varias publicaciones de Elon Musk planteando una idea que me dejó pensando.

Según él, si la inteligencia artificial y la robótica continúan avanzando lo suficiente, eventualmente podríamos eliminar gran parte de la escasez y llegar a un punto donde el dinero pierda su importancia.

En diciembre de 2025 lo resumió así:

“La civilización desaparecerá o la IA y la robótica eliminarán la escasez. De cualquier manera, el dinero dejará de importar.”

Elon Musk
Cita traducida del inglés.

Y unos meses después fue todavía más lejos:

“Mucho antes de eso, el dinero convencional dejará de ser relevante. La masa y la energía tomarán el lugar de los dólares.”

Elon Musk, junio de 2026
Cita traducida del inglés.

La lógica detrás de su argumento tiene sentido.

Gran parte del costo de cualquier producto viene de una combinación de energía, trabajo, materiales, transporte e infraestructura.

Ahora imagine un futuro donde la energía sea muchísimo más barata y robots autónomos puedan trabajar prácticamente todo el día.

Robots construyendo.

Robots transportando.

Robots cultivando alimentos.

Robots fabricando productos.

Robots realizando una gran cantidad de servicios.

Si además la IA coordina todos estos sistemas de una forma mucho más eficiente, el costo de producir muchas cosas podría caer enormemente.

No necesariamente a cero.

Pero sí lo suficiente para cambiar nuestra relación con la economía.

Musk cree que podríamos llegar incluso a un punto donde trabajar sea opcional.

“La IA y los robots podrán hacer todo, dando como resultado un ingreso alto universal. Trabajar será opcional.”

Elon Musk, julio de 2026
Cita traducida del inglés.

Para la mayoría de las personas, eso sería extraordinario.

Porque una gran parte del dinero que necesitamos actualmente existe simplemente para sobrevivir.

Vivienda.

Comida.

Transporte.

Energía.

Salud.

Servicios.

Si producir muchas de esas cosas se vuelve extremadamente barato, una persona necesitaría mucho menos dinero para mantener una buena calidad de vida.

Y creo que esa es la parte de la visión de Musk que tiene muchísimo sentido.

Pero la escasez nunca desaparece por completo

No creo que abundancia signifique necesariamente que el dinero desaparezca.

Porque no todo puede convertirse en abundante.

Imagine que algún día construir una casa cuesta prácticamente nada porque robots hacen casi todo el trabajo.

Eso podría hacer que tener una buena vivienda sea muchísimo más accesible.

Pero existe un problema.

No se pueden crear infinitas propiedades frente al mar en la misma ubicación.

No se pueden producir millones de casas exactamente al lado de Central Park.

La construcción puede ser barata.

La ubicación sigue siendo escasa.

Y esa diferencia es importante.

Lo mismo sucede con muchas otras cosas.

Podemos hacer que viajar sea muchísimo más barato, pero no podemos hacer que todas las personas ocupen el mismo asiento en primera clase.

Podemos producir entretenimiento prácticamente infinito, pero solamente tenemos 24 horas al día.

Podemos crear millones de agentes con inteligencia artificial pero una persona solamente puede mantener un número limitado de relaciones profundas.

Podemos copiar información infinitamente, pero no podemos copiar veinte años de confianza entre dos personas.

Tampoco podemos producir tiempo adicional de otra persona.

Ni atención ilimitada.

Ni acceso ilimitado.

Ni infinitas experiencias únicas.

Y, curiosamente, el propio Musk reconoce que incluso en su visión más extrema seguirían existiendo recursos físicos limitados.

En febrero de 2026 escribió:

“Una vez que se cierre el ciclo entre generación de energía solar, fabricación de robots, producción de chips e IA, la moneda convencional simplemente estorbará. Lo que importará serán los vatios y las toneladas, no los dólares.”

Elon Musk
Cita traducida del inglés.

Esto me parece especialmente interesante.

Porque incluso en el futuro que Musk describe siguen existiendo dos cosas que hay que administrar:

energía y materia.

Puede existir energía increíblemente abundante, pero sigue existiendo una cantidad determinada de tierra, minerales, átomos, espacio y recursos físicos.

En otras palabras:

la IA puede eliminar mucha escasez, pero difícilmente eliminará toda la escasez.

El valor simplemente se mueve

Y cuando algo deja de ser escaso, generalmente deja de ser tan valioso.

Hace cientos de años acceder a información era difícil.

Hoy prácticamente todo el conocimiento humano está disponible en un teléfono.

La información se volvió abundante.

Pero eso no eliminó el valor.

El valor simplemente se movió hacia otras cosas.

Saber qué información importa.

Tener criterio.

Tener atención.

Tener distribución.

Creo que algo parecido ocurrirá con la inteligencia artificial.

Si producir cosas se vuelve tan barato, las cosas van a perder su valor relativo.

Si crear contenido se vuelve prácticamente gratuito, la atención humana se vuelve más valiosa.

Si cualquiera puede crear software con IA, tener usuarios y distribución se vuelve más importante.

Si cualquier persona puede generar una canción perfecta, quizás escuchar a su artista favorito en persona se vuelva todavía más especial.

Si podemos producir millones de casas, las mejores ubicaciones pueden hacerse todavía más valiosas.

La abundancia no necesariamente elimina el valor.

Lo desplaza hacia aquello que sigue siendo difícil de conseguir.

Qué seguirá siendo escaso?

Probablemente muchas cosas.

Tierra en ubicaciones privilegiadas.

Tiempo.

Atención.

Reputación.

Confianza.

Relaciones humanas.

Experiencias únicas.

Acceso a determinadas personas.

Privacidad.

Recursos naturales limitados.

Posición social.

Incluso cosas tan sencillas como silencio, naturaleza o espacio.

Mientras dos personas quieran algo y no exista suficiente para ambas, tenemos un problema que resolver:

Quién lo recibe?

Quién decide?

A cambio de qué?

Y ahí aparece nuevamente la necesidad de algún mecanismo para intercambiar y asignar valor.

El dinero no va a desaparecer. Va a evolucionar

Aquí es donde encuentro especialmente interesante la tokenización.

Cuando hablamos de tokenización no estamos hablando necesariamente de Bitcoin o de monedas especulativas.

La idea es mucho más amplia.

Tokenizar significa convertir la propiedad o el derecho sobre algo en una representación digital que puede ser almacenada, dividida y transferida.

Una propiedad puede estar tokenizada.

Una acción.

Un bono.

Un recurso.

Incluso derechos sobre determinados ingresos futuros.

En lugar de comprar un edificio completo, por ejemplo, podrían existir miles de tokens que representen pequeñas fracciones de su propiedad.

Esto ya no es simplemente una idea del mundo cripto. Instituciones financieras internacionales están estudiando cómo depósitos bancarios, bonos y otros activos podrían existir dentro de sistemas tokenizados y programables.

La razón es sencilla.

La tokenización puede permitir intercambios más rápidos, dividir activos en partes mucho más pequeñas y automatizar ciertas transacciones.

Pero para mí lo más interesante es lo que representa conceptualmente.

Quizás el futuro no tenga menos intercambio de valor. Quizás tenga muchísimo más.

Solo que las unidades pueden cambiar.

Hoy intercambiamos dólares por una propiedad.

Mañana podríamos intercambiar tokens que representan energía, participación en una empresa, una fracción de un inmueble, derechos sobre un activo o cosas que todavía no hemos inventado.

Incluso la visión de Musk sobre una economía medida en masa y energía apunta en esa dirección.

Tal vez tenga razón en que el dólar, tal como lo conocemos, pierda importancia.

Pero eso es diferente a decir que desaparezca la necesidad de llevar una cuenta de quién posee qué.

Mientras existan recursos escasos, necesitamos alguna manera de representar propiedad y derechos sobre ellos.

Y eso, en el fondo, es una de las funciones más importantes que el dinero ha cumplido durante siglos.

El dinero siempre ha sido una tecnología

A veces pensamos en el dinero como si fueran simplemente billetes.

Pero el dinero siempre ha evolucionado.

Utilizamos ganado.

Metales.

Monedas.

Oro.

Billetes.

Cuentas bancarias.

Tarjetas.

Bases de datos digitales.

Criptomonedas.

Ahora estamos empezando a experimentar con activos tokenizados.

Por eso no tengo ninguna certeza de que dentro de cien años vayamos a utilizar dólares exactamente como los utilizamos hoy.

Probablemente no.

Puede ser dinero digital.

Puede ser algún tipo de token.

Puede ser una combinación de distintos activos.

Puede aparecer un sistema completamente nuevo que todavía no hemos inventado.

Pero me cuesta imaginar una sociedad avanzada donde exista escasez y no exista alguna herramienta para intercambiar valor.

Porque eso es, en esencia, lo que hace el dinero.

El dinero no es el papel.

El dinero es una tecnología para llevar la cuenta del valor.

Usted dedica tiempo, conocimiento o recursos para producir algo.

Recibe una representación de ese valor.

Después puede intercambiarla por algo que produjo otra persona.

Visto de esa manera, siempre me ha gustado pensar que el dinero funciona casi como energía económica.

Permite que el valor fluya.

Permite que el trabajo de una persona se convierta en el producto de otra.

Permite intercambio.

Permite que millones de personas que nunca se conocerán colaboren indirectamente entre ellas.

Por eso creo que la pregunta interesante no es:

Va a desaparecer el dinero?

Quizás sea:

Para qué vamos a necesitar dinero?

Hoy necesitamos dinero para muchísimas necesidades básicas.

Quizás en el futuro esas necesidades sean tan baratas que prácticamente dejemos de preocuparnos por ellas.

Eso por sí solo sería una revolución enorme.

Una persona podría tener comida, energía, transporte, educación y acceso a servicios avanzados sin trabajar cuarenta horas por semana simplemente para sobrevivir.

El dinero podría seguir existiendo.

Pero tendría un papel diferente.

En lugar de utilizarlo principalmente para comprar supervivencia, podríamos utilizarlo cada vez más para acceder a aquello que permanece escaso.

Una mejor ubicación.

Una experiencia única.

Más privacidad.

Acceso.

Tiempo.

Atención.

Algo original.

Y quizás ahí esté una de las paradojas más interesantes de un futuro de abundancia:

mientras más cosas podamos producir prácticamente sin límite, más valiosas pueden volverse aquellas que nunca podremos producir sin límite.

Por eso no estoy completamente de acuerdo con la idea de que la inteligencia artificial y la robotica harán desaparecer el dinero.

Creo que pueden hacer algo todavía más interesante.

Pueden transformar completamente aquello que consideramos valioso y también la tecnología que utilizamos para representar ese valor.

El dólar puede cambiar.

Las criptomonedas pueden evolucionar.

La tokenización puede crear nuevas formas de propiedad e intercambio.

Incluso pueden aparecer sistemas que hoy todavía no podemos imaginar.

Pero mientras exista tiempo limitado, tierra limitada, atención limitada, materia limitada y experiencias que no pueden replicarse, seguirá existiendo escasez.

Y mientras exista escasez, probablemente necesitaremos alguna manera de decidir cómo se distribuye.

Tal vez el dinero no desaparezca. Tal vez simplemente evolucione junto con nosotros.

Este texto boletin me tomó casi 3 horas escribirlo, aunque probablemente a usted le tome menos de 10 minutos leerlo.

Pero justamente por eso me interesa saber qué piensa.

Cree que el dinero realmente va a desaparecer? O simplemente va a evolucionar junto con nosotros?

Respóndame este correo y cuénteme qué piensa.

Los leo!

Ivan Acuna (@ivanelgrande)

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