La historia equivocada sobre los despidos por IA

En las Ăşltimas dos semanas vimos una serie de anuncios fuertes:
Amazon recortó 14,000 empleados corporativos, YouTube ofreció paquetes de salida voluntaria y otras empresas aplicaron “reestructuraciones suaves”, como frenar contrataciones.

Son movimientos estructurales enormes,
pero muchos medios los contaron mal.

El titular fácil fue: “La IA está quitando empleos.”
Pero no es asĂ­.
Al menos, todavĂ­a no.

La verdad es que la IA no puede automatizar un flujo de trabajo completo de principio a fin.

Y mucho menos miles de ellos, por más que circulen “memos internos filtrados” diciendo lo contrario.

Entender lo que realmente estĂĄ pasando es clave,
porque esto apunta a algo mucho mĂĄs grande.

Estos despidos no son decisiones aisladas.
Son las primeras seĂąales de cĂłmo las empresas se estĂĄn reorganizando para la nueva era de la inteligencia artificial.

Y si esto reciĂŠn empieza,
podemos esperar muchas mĂĄs rondas de reestructuraciĂłn.

La pregunta dentro de las compaùías ya no es:

“¿Puede la IA hacer este trabajo?”

Sino:

“¿Quiénes necesitamos ser para competir en esta nueva era?”

Quién será el “Amazon” de la era de la IA

La IA es una tecnologĂ­a de propĂłsito general, como lo fueron el internet o la electricidad.

Cada una de estas revoluciones reconfigurĂł industrias enteras.
Algunas se expandieron, otras desaparecieron, y muchas empresas dominantes no sobrevivieron al cambio.

Amazon no estĂĄ viendo la IA y pensando:

“¿Cuántos puestos podemos ahorrar con esto?”

EstĂĄ pensando:

“Nacimos gracias al internet. ¿Quién será el Amazon de la era de la IA?
Más vale que seamos nosotros.”

Las grandes compaùías estån interrumpiÊndose a sí mismas antes de que otro lo haga.

Se estĂĄn achicando, eliminando capas, volviĂŠndose mĂĄs agiles,
para comportarse como las startups que podrían quitarles el mercado…
o hacer que su mercado deje de importar por completo.

Es una reestructuraciĂłn anticipada.

YouTube, por ejemplo, no estĂĄ pensando solo en cĂłmo usar IA para mejorar lo que ya existe.

Su pregunta va mucho mĂĄs allĂĄ:

“¿Qué significa contenido en la era de la IA?”

Se estĂĄn poniendo en el lugar de la televisiĂłn de los 90 y preguntĂĄndose:

“¿Qué deberíamos haber entendido del internet antes de que cambiara la forma en que la gente crea y comparte información?”

Y no es especulaciĂłn. Las empresas lo estĂĄn diciendo abiertamente.

El vicepresidente senior de Amazon, encargado de experiencia de empleados y tecnologĂ­a, lo explicĂł asĂ­ en una publicaciĂłn reciente:

“Esta generación de IA es la tecnología más transformadora que hemos visto desde el internet. Está permitiendo innovar más rápido que nunca. Estamos convencidos de que debemos organizarnos de forma más ligera, con menos niveles y más autonomía, para movernos tan rápido como nuestros clientes y nuestro negocio lo necesitan.”

Amazon sabe que Amazon naciĂł gracias al internet.

Por eso, ahora se pregunta quién podría ser “el próximo Amazon” en esta nueva era impulsada por la IA… si ellos mismos no empiezan a comportarse como una startup otra vez.

El CEO de YouTube piensa en la misma direcciĂłn:

“La próxima frontera para YouTube es la IA.
Tiene el potencial de transformar cada parte de la plataforma.
Debemos prepararnos para aprovechar al máximo esta oportunidad.”

Y acĂĄ viene lo interesante.

Mientras anuncian despidos, estas empresas estĂĄn apostando miles de millones en infraestructura de IA: chips, centros de datos, energĂ­a y capacidad de cĂłmputo.

No son movimientos para mejorar los resultados del trimestre.
Y mucho menos porque estĂŠn en problemas financieros.

Son seĂąales claras de en quĂŠ estĂĄn apostando de verdad:
no en ganancias rĂĄpidas, sino en sobrevivir a largo plazo.

La IA es cara, y cada dĂłlar invertido en esta nueva era de competitividad tiene que salir de algĂşn lado.

El problema con la historia de “la IA está quitando empleos”

Y acĂĄ estĂĄ el punto por el que insisto tanto en que entendamos lo que realmente estĂĄ pasando.

Porque si el relato de que “la IA está quitando empleos” sigue dominando, mucha gente va a sacar las conclusiones equivocadas.

Algunos pensarĂĄn:

“La IA no puede hacer mi trabajo, así que estoy a salvo.”

Otros creerĂĄn que,

“Mientras aprenda a dominar la IA, no tengo nada que temer.”

Lo segundo es Ăştil, sĂ­, pero la verdad es que si la IA puede o no puede hacer su trabajo, probablemente no importe.

No es eso lo que las empresas estĂĄn optimizando.

Las compaùías estån haciendo una apuesta estratÊgica: que los flujos de trabajo actuales serån irrelevantes en la nueva versión de sus negocios.

Y si alguno de esos flujos sigue siendo necesario, la IA eventualmente podrĂĄ hacerlo igual.

El problema de este relato equivocado es que puede hacer que la gente se aferre a la idea de que “la productividad de la IA está sobrevalorada”,
o que las empresas “no están viendo los resultados esperados”.

Y eso puede desmotivarlos justo cuando deberĂ­an estar preparĂĄndose para lo que viene.

El prĂłximo capĂ­tulo del trabajo

La reestructuraciĂłn que estĂĄn atravesando las empresas no serĂĄ algo de una sola vez.

Lo que la IA puede hacer hoy serĂĄ completamente distinto en 24 o 48 meses.
Y por eso, muchas compaùías dejarån de contratar tantos puestos fijos como antes,
porque ni siquiera saben cĂłmo se verĂĄn esos roles dentro de dos aĂąos.

Estamos entrando en lo que podrĂ­amos llamar la Era de la Independencia.

Una etapa donde el flujo laboral se moverĂĄ hacia trabajos mĂĄs independientes, por proyectos y autogestionados, y donde nos desplazaremos con mĂĄs fluidez entre distintas empresas o plataformas.

Los tĂ­tulos de trabajo empezarĂĄn a perder sentido.
ÂżCĂłmo se etiqueta un puesto que va a cambiar por completo en 18 meses y probablemente sea ocupado por alguien distinto?

SerĂĄ habilidades sobre cargos,
y en muchos casos, habilidades sobre experiencia.

Los empleos tal vez desaparezcan.
Pero el trabajo, no.

QuĂŠ deberĂ­amos estar haciendo ahora

Primero lo primero:
hay que aprender a trabajar con inteligencia artificial.

La IA se estĂĄ convirtiendo en la plataforma base sobre la que se construirĂĄn todos los flujos de trabajo y, eventualmente, todas las empresas.

Hoy todavĂ­a estamos en fase de aprendizaje,
pero pronto serĂĄ como la computadora:
nadie te pregunta si sabes usarla, simplemente se espera que sepas.

Por eso, necesitamos empezar a desarrollar las habilidades que nos van a permitir prosperar en la era IA.

Habilidades de las que ya hemos hablado varias veces en este newsletter:

  • Juicio: saber quĂŠ preguntas hacerle a una supermĂĄquina.

  • Pensamiento crĂ­tico/ Gusto: poder evaluar si sus respuestas tienen sentido.

  • ComunicaciĂłn y contexto: entender quĂŠ decir y cuĂĄndo.

  • Aprender a aprender.

  • Adaptabilidad.

Vamos hacia un mundo donde usaremos nuestro juicio para dirigir sistemas de IA,
como explicĂł el economista Ajay Agrawal:

“La nueva habilidad no será hacer el trabajo,
sino saber cómo guiar a la máquina que lo hace.”

Es mucho para asimilar.

Estamos siendo empujados hacia un modelo de trabajo mĂĄs independiente y por proyectos, sin tener siempre las redes de seguridad que eso requiere.

Pero cuanto antes empecemos a anticipar estos cambios,
mejor preparados estaremos para navegar lo que viene.

Esto no es el fin del trabajo.

Es el comienzo de algo nuevo.

Y nos toca vivir la primera etapa de esa nueva era, juntos.

Gracias por leer!

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